Sigo viva, nadando entre exámenes y nervios de final de curso (nosotros y los niños). Dentro de poco tendré más tiempo para dedicarle al blog, cosa que ahora me resulta casi imposible. Mientras, os dejo un fragmento de uno de los últimos artículos de Javier Marías en EPS, que vuelve a tratar con brillantez el tema de la literatura, contemplada desde un punto de vista muy personal: Para los devoradores de historias, y para los amantes de las palabras... Sed bienvenidos.
domingo, junio 17, 2007
Escrito sólo para mí (o la apropiación personal de la literatura)
Sigo viva, nadando entre exámenes y nervios de final de curso (nosotros y los niños). Dentro de poco tendré más tiempo para dedicarle al blog, cosa que ahora me resulta casi imposible. Mientras, os dejo un fragmento de uno de los últimos artículos de Javier Marías en EPS, que vuelve a tratar con brillantez el tema de la literatura, contemplada desde un punto de vista muy personal: jueves, febrero 15, 2007
JAVIER MARÍAS: Mañana en la batalla piensa en mí
Dice Javier Marías que este libro habla, entre otras cosas, del engaño. Y dicha afirmación es cierta, pues el engaño y las mentiras centran la trama argumental de esta novela, aunque encontramos en ella otros muchos aspectos que conforman la complejidad de nuestras vidas: la infidelidad, la falta de comunicación, los requiebros de la vida, la soledad, etc. Sin embargo la ocultación de la verdad y las consecuencias que ello puede desencadenar sin que lo esperemos son el epicentro de esta obra, que nos recuerda a otras en que Marías juega con los secretos no revelados -que tiñen los corazones blancos-, y las implicaciones que a veces arrastra esa falta de sinceridad.El comienzo es memorable, como casi todos los de este autor (al menos de los libros que he leído). Me permito incluir aquí unas líneas:
"Nadie piensa nunca que pueda ir a encontrarse con una muerta entre los brazos y que ya no verá más su rostro cuyo nombre recuerda. Nadie piensa nunca que vaya a morir en el momento más inadecuado a pesar de que eso sucede todo el tiempo, y creemos que nadie que no esté previsto habrá de morir junto a nosotros."
La historia empieza cuando el protagonista, Víctor Francés, se encuentra cenando en casa de una atractiva mujer casada cuyo marido esa noche está ausente y, después del consabido coqueteo, cuando ambos se hallan a punto de consumar el adulterio, ella muere de forma repentina entre sus brazos. La vida de Víctor cambiará entonces de forma radical. Llevará esa muerte sobre su espalda, aunque él no fuera responsable de la misma, y tratará de penetrar en el entorno de la malograda mujer, con el fin de averiguar qué pasó luego, cómo reaccionó el marido ausente, la hermana menor y el padre destrozado. Y qué fue de su hijo, el niño pequeño que fue además el único testigo de su aventura mal terminada. En este camino conoceremos a los curiosos personajes que rodean al protagonista, entre los que se encuentra una figura enigmática con claras connotaciones juancarlistas denominado el Único o el Only de Lonely.
Toda la novela está narrada en primera persona, lo que nos acerca a la interioridad de Víctor, quien, al igual que los otros protagonistas del universo de este autor, no deja de reflexionar sobre todo lo que le acontece, hasta alejarse durante varias líneas e incluso páginas de la trama argumental en que vive atrapado. Me encantan estas digresiones de Marías, pues en muchas de ellas nos topamos con pensamientos y frases que podrían ser nuestras, que compartimos por su cercanía y su rotunda certeza. Sólo que nadie como él para deslizarlas con maestría entre los surcos de la novela.
El desenlace de la historia es inesperado y en cierto modo nos golpea como un mazazo. Una conversación entre el marido viudo y Víctor desvelará un secreto y un camino que podría haber sido otro, si nuestro protagonista no hubiese callado lo que aconteció aquella noche en que una bella mujer murió entre sus brazos. Marías juega aquí con las hipótesis, esas preguntas que a veces nos formulamos empezando por un ¿Y si...? Con ello intenta mostrarnos que nuestros comportamientos y actitudes nos guían a través de una serie de encrucijadas, dejando atrás senderos sin explorar, que podrían habernos conducido a destinos bien distintos de los alcanzados en nuestro recorrido vital. Al decidir cerramos un camino y abrimos otro. De eso trata vivir al fin y al cabo, de elegir puertas y abrirlas, olvidándonos de las que se nos quedaron atrás sin siquiera mirar por el ojo de la cerradura.
Creo que los amantes de Marías disfrutarán este libro, y para los que nunca lo hayáis leído es altamente recomendable. Encontraréis en él un gran escritor, con un estilo muy personal que deja una huella profunda tras su lectura. Una huella imborrable.
Otros reseñas de Javier Marías en Perdidaentrelibros:
martes, febrero 06, 2007
Lo que no sucede y sucede
De nuevo las obligaciones me han mantenido apartada de este espacio -y de los vuestros- durante las últimas semanas. En ese tiempo he terminado de leer un hermoso libro de mi admirado Javier Marías, Mañana en la batalla piensa en mí, del que pronto escribiré la reseña. Mientras tanto, os dejo un fragmento del epílogo del libro, un discurso pronunciado por el autor en Caracas en 1995, durante la ceremonia de entrega del Premio Internacional Rómulo Gallegos. En él, Marías realiza una inteligente y curiosa reflexión sobre la ficción y el arte de escribir. Veréis que no tiene desperdicio. jueves, agosto 24, 2006
JAVIER MARÍAS, Corazón tan blanco
Juan Ranz, traductor e intérprete, es el narrador de su propia vida. El libro comienza con el relato del suicidio de la segunda esposa de su padre, Teresa, tras lo cual éste se casará por tercera vez con la hermana de la difunta, la madre de Juan. En el momento que arranca la historia, Juan se encuentra en su luna de miel, durante la cual es testigo de un hecho que le marcará profundamente. Juan vive a saltos entre su casa en España y capitales como Bruselas, Ginebra o Nueva York, donde pasa largos períodos debido a imperativos de su profesión. En Nueva York se hospeda en casa de su amiga Berta, a quien le apasiona concertar citas con extraños de la sección de contactos del periódico, imaginando que cada uno de ellos será al fin el hombre de su vida.Desde el día de su boda, Juan siente un extraño presentimiento de fatalidad del que no logra deshacerse. Su mujer, Luisa, se lleva muy bien con su suegro Ranz y con un amigo íntimo de éste, Custardoy, hasta el punto de que Juan sospechará de una relación entre ambos. Al final del libro se desvela el gran secreto que permanece latente desde el principio: el motivo del suicidio de Teresa. Juan lo escuchará de labios de su padre, en una conversación oída a escondidas entre Luisa y Ranz.Es uno de mis libros preferidos, con un comienzo de los que se quedan grabados en la memoria: “no he querido saber pero he sabido”. Genial la descripción de los personajes, sus secretos ocultos (y en ocasiones escabrosos, como en el caso de Ranz o de Berta), secretos que al desvelarse pierden esa connotación malévola, para aparecer como comportamientos humanos que responden a una serie de razones. El título de la novela, Corazón tan blanco, hace referencia a la inocencia que, al saber cosas, se va tiñendo y volviéndose menos blanca, más oscura. La maestría con que el autor nos desvela esos secretos es fundamental para que los personajes nos aparezcan como seres de carne y hueso, a pesar de las cosas que ocultan. Corazón tan blanco es el que todos poseemos en el momento de nacer, y que luego se irá oscureciendo a lo largo de nuestra vida.
Otras reseñas de obras de Javier Marías:
- Mañana en la batalla piensa en mí