Descubrí a esta autora gracias a una reseña en Babelia que me dejó intrigada, hasta el punto de que tuve que comprar el libro para ver qué habia detrás de un argumento que comenzaba con una mujer que sueña con su propia tumba, lo que me resultó perturbador. Es así como llegó a mis manos esta novela, que se inscribe dentro del género de la novela negra o de misterio, y que pertenece a una escritora que no es demasiado conocida en nuestro país. Para los que no la conozcáis, os diré que fue la esposa de Ross McDonald, un gran escritor cuya fama condenó a un segundo lugar a su talentosa mujer, que escribió unos treinta libros y de los cuales sólo unos doce han sido traducidos a nuestro idioma, la mayoría hace ya más de veinte años.De ahí que la reciente edición de este título en la editorial RBA bolsillo sea una oportunidad inmejorable para acercarnos a la obra de una autora que destila originalidad y personalidad propia, capaz de crear tramas absorbentes de las que es difícil apartarse, y con una gran capacidad para penetrar en la psicología de los personajes, tanto masculinos como femeninos. Es ciertamente la obra de una gran maestra de la intriga y el suspense, que deleitará tanto a aficionados al género como a los que no solemos adentrarnos muy a menudo por estos lares.
Nuestra protagonista, Daisy (suena a adorable esposa-ama de casa que nunca ha roto un plato, ¿verdad?), sueña una noche con una lápida en donde aparece su nombre junto a una fecha de defunción ocurrida cuatro años atrás. Obsesionada con esta imagen, se empeña en averiguar si hay algo de real en tan extraña fantasía. En este difícil empeño, la voz de la cordura la imponen su marido, Jim, y su madre, que intentan hacer que Daisy olvide su búsqueda imposible. Sin embargo Daisy se muestra decidida a llegar hasta el final. Para ello contrata incluso los servicios de un detective privado, Steve Pinata, un personaje con una fuerte presencia en la novela que ayudará a la joven a aclarar el misterio. Cuando ambos descubren que la tumba existe en realidad, con el mismo aspecto con que Daisy la vio en su sueño, pero que ésta pertenece a otra persona, será cuando el propio Pinata se implique en cuerpo y alma en la investigación hasta descubrir una trama tan sorprendente que ninguno de los dos podría jamás imaginar.
La historia se desarrolla en la California de los años 50. Aunque los personajes a primera vista parecen auténticos arquetipos, todos ellos esconden secretos que los hacen mucho más complicados en la realidad. Aparte de los ya mencionados son de destacar el padre de Daisy, Stan, un alcohólico que sólo aparece en la vida de su hija para pedirle ayuda cuando está en apuros, y al que la joven adora a pesar de sus desplantes. De hecho este personaje jugará un papel de primera fila en la resolución del misterio. Curioso es también el personaje de Juanita, una joven atractiva pero algo descerebrada a la que Daisy conoció hace años y que volverá de nuevo a su vida de una forma imprevista.
Me gusta el estilo de Miller. Es sencillo pero muy efectivo. Y además está salpicado de frases que esconden mucho, como por ejemplo esta que hace referencia a Stan, el padre de Daisy:
"No le pareció irónico esbozar un manojo de observaciones en torno a la verdad y a la justicia, cuando, de hecho, su vida había sido una especie de maratón en el cual la verdad siempre le precedía algunos pasos y la justicia le seguía a unos cuantos metros. Nunca había alcanzado la primera, y la segunda nunca lo había alcanzado a él."
Merece la pena acercarse a esta escritora. Esperemos que pronto vuelvan a reeditarse algunos de sus títulos, y que podamos disfrutar de nuevo del talento de una mujer que se ha ganado por méritos propios un puesto importante en el mundo de la novela negra.