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lunes, octubre 20, 2008

ENRIQUE VILA-MATAS: Exploradores del abismo

Tenía ganas de leer a Vila-Matas desde hace tiempo. He escuchado grandes elogios hacia su obra, aunque también críticas no muy favorecedoras. Me apetecía acercarme a ese universo tan personal que hace que algunos le adoren y otros no le soporten. Y elegí comenzar por este libro. La experiencia ha sido enriquecedora, aunque aún ando algo aturdida y con la impresión perenne de que no he llegado al final. Tengo la sensación (real) de que no he sabido desbrozar bien esta colección de cuentos y me he dejado cosas entre la maleza. Se me escapan muchos simbolismos, muchos significados ocultos. Pero a pesar de ello he caído rendida ante este autor que presenta muchas concomitancias con Auster, y que incluso llega a hacerlo aparecer (muy de pasada) en uno de los relatos que componen Exploradores del abismo.

Los protagonistas de esta inquietante colección de relatos tienen todos algo en común, pues se encuentran al filo del abismo, caminando justo en el borde que los separa de la locura y la sinrazón (aunque a veces caminen más dentro del abismo que fuera). Las propias circunstancias personales del autor explican la elección de estos personajes, pues el libro, como es bien conocido, fue escrito tras una larga convalecencia que tuvo confinado a Vila-Matas durante bastante tiempo. Estos seres al borde del abismo han heredado una fuerte impronta de esta experiencia, pues todos ellos parecen habitar a medias en la realidad y a medias en un mundo metaliterario donde nada es lo que parece.

Si tuviera que elegir los relatos más conseguidos, me quedaría con Así son los autistas, que empieza de manera casi desternillante (pocas veces me he reído sola con un libro, y esta ha sido una de ellas), para adentrarse después en vericuetos mucho más complejos sobre los misterios del comportamiento humano. En Fuera de aquí Vila-Matas rinde homenaje a Vasili Grossman y escribe un cuento ambientado en Rusia donde los personajes tienen nombres muy parecidos a los que desfilaran por las páginas de Vida y destino. Sin embargo, es el inquietante Porque ella no lo pidió el que se eleva por encima de los demás cuentos, por su trama, que se adentra en el juego de confusión entre novela y realidad que tanto nos gusta a algunos lectores, y porque escoge personajes reales que se convierten en protagonistas de una historia que (supongo) sólo estaba en la cabeza del autor. De todos, este es el relato de tintes más austerianos, y de hecho el mismo Auster aparece mencionado en él.

Estoy segura de que volveré a leer a Vila-Matas, porque me apetece adentrarme en su particular forma de escribir, en esas obsesiones que lo hacen distinguirse de otros escritores y crear un universo tan original. Es un viaje alucinante a lo más profundo de la ficción literaria y con un sentido del humor que me ha hecho reír. A todos los que os interese este libro, no puedo dejar de recomendaros la estupenda reseña que de él ha escrito el autor de un blog magnífico que he descubierto hace poco, El dormitorio de Maud, quien hace una disección completísima de la obra , demostrando ser un gran conocedor de la narrativa de este autor.

Para terminar, os dejo con unas palabras del propio Vila-Matas, cuando en una entrevista le preguntaron sobre cuáles eran los peligros más latentes en la vida del escritor:

"Ser excesivamente realista y quedarse solo. A veces a través de la ficción se dice la verdad y ahí viene el problema, nadie soporta que uno diga cosas que ha pensado, que aunque sean muy graves y peligrosas, ¿por qué no decirlas? Para eso estoy en la escritura, no simplemente para escribir luces e historias de amor.

Yo iba a titular mi primer libro, cuando tenia 22 años, Un lugar aparte. Me dijeron que no podía poner este titulo, que lo cambiara y me pusieron un titulo muy ridículo que no quiero ni citar. Pero mi primer libro era Un lugar aparte, que es quizá donde yo me situaría.

Pues bienvenido a ese lugar.