Leí por primera vez este libro hace muchos años, y recuerdo que fue el primero de García Márquez que cayó en mis manos. Después vinieron otros como el archiconocido Cien años de soledad. Sin embargo El amor en los tiempos del cólera me dejó un recuerdo imborrable. La manera de escribir de este autor, su dulzura, su lirismo, su inconfundible realismo mágico, me atraparon, y volví a él varias veces a lo largo de los años. No simpatizo mucho con el Gabo persona, pues no entiendo muy bien su falta de posicionamiento político y su amistad con el eterno dictador cubano, pero el Gabo escritor es sin duda un verdadero genio.El amor es el protagonista indiscutible de esta novela. Está por delante de todos los personajes, pues pocas veces se ha narrado en literatura un amor tan paciente e incombustible. Es lo más parecido al amor eterno que se juran los enamorados en sus momentos más pasionales. El amor de Florentino Ariza por Fermina Daza se mantuvo vivo durante todo el tiempo que él estuvo esperando a que ella sintiera lo mismo por él: exactamente cincuenta y tres años, siete meses y once días.
Florentino se enamora perdidamente de Fermina el día que la vio por primera vez, cuando ambos eran casi niños. Desde entonces, ese amor que, tras mucho insistir por parte del primero, es correspondido, no hace más que fortalecerse en el corazón de ambos, hasta el punto de jurar que se casarían algún día. El padre de Fermina, que sueña con encontrar un partido mucho mejor para su hija, acaba de forma tajante con la historia al llevarse a su hija a un largo viaje que durará varios años. Cuando Fermina vuelve a su casa tras ese largo paréntesis, lo hace esperanzada en encontrarse de nuevo con su enamorado, pero su decepción es tal la primera vez que se ven -Fermina estaba enamorada de un recuerdo más que de una persona real- que en ese mismo momento decide terminar con la relación con un simple gesto de la mano y un "No, por favor, olvídelo". Florentino recibe así el golpe más duro de toda su vida, un hecho que ocasionará un antes y un después en su trayectoria vital. Tendrá que esperar más de cincuenta años para, tras la muerte del marido de Fermina, volver a declararle a ésta su compromiso de amor y fidelidad eternos.
¿Realmente se puede amar durante tanto tiempo a una persona que no nos corresponde? Evidentemente se trata de una historia de AMOR con mayúsculas, un amor irreal por sus mismas características, pero que el lector disfruta y comparte desde la primera página hasta la última. Gabo nos plantea en este libro otros muchos temas sobre las relaciones humanas. La posibilidad de amar a varias personas al mismo tiempo, pues Florentino no se mantuvo casto durante las décadas en que esperó a su gran amor. Por el contrario, tuvo relaciones con una gran cantidad de mujeres, y por algunas de ellas llegó a albergar sentimientos muy poderosos, aunque ninguna pudo hacerle olvidar al espectro de Fermina Daza, grabado a fuego en su corazón. La intemporalidad del amor, que para el autor no tiene edad, también está muy presente en el libro. El reencuentro entre los dos protagonistas, cuando ambos cuentan ya más de setenta años, es tan emotivo como el de dos adolescentes, y los síntomas de su recuperada pasión (el nerviosismo, el corazón desbocado, el sonrojo) no difieren en nada de los de cualquier enamoramiento. Mención aparte requiere la relación de Florentino con la adolescente América Vicuña. A pesar de la dulzura con la que el autor la describe, una no puede quitarse de la cabeza que se trata de una joven de catorce años y un anciano que ya había cumplido los setenta, algo que -al menos a quien esto escribe- no deja de producirle cierta repulsión.
El viaje que Gabo nos propone es mágico, y dentro de esa misma magia termina el libro y empieza la historia de Fermina y Florentino. Dos seres tan complejos como cualquiera de nosotros, con sus luces y sus sombras, sus conflictos particulares, sus miserias y sus miedos, acaban por fin juntos después de más de cincuenta años de espera. El matrimonio de Fermina con el doctor Juvenal Urbino es otro de los logros de esta novela, por la cantidad de detalles que nos proporciona sobre los problemas que plantea la vida en común, y es la muestra más evidente de cómo dos personas -sin estar plenamente enamoradas- pueden encontrar la felicidad y la estabilidad una al lado de la otra. Como suele decirse, cada relación es un mundo.
Un análisis complejo del amor y sus variantes -llegando a la exageración en muchos casos, pero para eso estamos en el maravilloso mundo de la literatura- es lo que nos propone García Márquez en este libro. Sin duda, una de las novelas románticas más bellas de la historia de la literatura. Difícil lo tiene la versión cinematográfica para estar a la altura, por mucho que lo intente el Bardem-Florentino. Ya veremos.