
Aunque la narración no es todo lo ágil que cabría esperar de un libro de esta índole, la obra de Mary Shelley merece ser leída sobre todo por las preguntas que plantea y por constituir el origen de un mito que ha llegado hasta la actualidad. Son muchos los interrogantes que Shelley dejó en el aire al escribir esta novela. Me atrevo a aventurar unos cuantos, aunque posiblemente otros lectores puedan encontrar sus propios temas de discusión:
- El miedo a los avances tecnológicos incontrolados. La tecnología en las manos equivocadas.- El mito del buen salvaje. Todos poseemos un alma buena cuando nacemos, pero es la sociedad la que nos corrompe y nos hace egoístas y/o malvados.
- La Creación y el origen de la vida. El hombre arrebata a Dios el poder de dar vida a las criaturas, y en consecuencia, recibe el castigo por su soberbia. Nos recuerda al mito de Prometeo, que robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres, y que fue condenado por ello. No en vano, la novela de Shelley llevaba como subtítulo "el moderno Prometeo".
- El miedo a la libertad de la mujer. El monstruo creado por Frankenstein pide a su hacedor que cree para él una compañera, para acabar así con su soledad, pero el joven estudiante se niega a hacerlo, pues teme que esta otra criatura pueda escapar al control del engendro y acabe siendo también una amenaza para los mortales. Hay que tener en cuenta que Mary era hija de una conocida feminista, Mary Wollstonecraft (que murió pocos días después del nacimiento de su hija) y de un filósofo liberal, William Godwin, por lo que recibió una educación muy completa y poco usual para las mujeres de su época.
- El miedo a la soledad y a la incomprensión. La criatura, en principio amable y bondadosa, se va volviendo huraña y cruel a medida que se siente más y más rechazado por una humanidad que teme a su fealdad y su aspecto desagradable. El temor a lo desconocido, el rechazo a lo diferente o extraño (xenofobia) también son pues temas tocados en este libro.
- La relatividad del bien y el mal. Es curioso que, a medida que avanzamos en la lectura, dudamos de quién es más malvado, si la criatura (a la que Frankenstein ni siquiera pone nombre, hasta tal punto llega su rechazo hacia él), o su creador, que se desentiende por completo de las desgracias que acontecen al ser por él engendrado. Por otra parte, vemos cómo el monstruo no deja de presentar sentimientos humanos en todo momento, como los remordimientos cada vez que comete un asesinato. En definitiva, como podéis observar es un libro al cual se le puede sacar bastante jugo. Os animo a que lo leáis y extraigáis vuestras propias conclusiones. Por supuesto me encantaría que pudiéramos discutirlas en este espacio. Que lo disfrutéis.
2 comentarios:
Habras notado al leer la novela que quiere ubicarla en el 17 y algo. Se ve esto en las cartas que tienen como fecha 17.. nunca se detalla el año exacto. Lercecle hizo un estudio especifico en el qeu descubre que Mary Shelley situa la obra durante la revolucion francesa. Es muy interesante este aspecto porque le da una lectura completamente diferente. Así Victor sería el burgues que ve a "su pueblo" volverse contra él. En esa época se llamaba "monstruo" despectivamente a las masas obreras. Los burgueses crean las masas obreras y luego no se hacen cargo de ellas, les infunde terror. Lo mismo sucede con Victor y el monstruo.
Realmente es muy interesante, te dejo el nombre del libro: Frankenstein: mito y filosofía. De Jean-Jacques Lecercle
Saludos!
Frankenstein es una de mis novelas favoritas desde niña: El terror que me causó la narración sigue perenne, intacto en mi. ¡Saludos!
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