miércoles, julio 02, 2008

SÁNDOR MÁRAI: La mujer justa

Mi primera incursión en Sándor Márai ha culminado con un sobresaliente. Y eso que me ha pillado con el fin de curso, cansada y con poco tiempo para leer. No obstante, a pesar de los obstáculos, la lectura de este libro me ha abierto una puerta a un mundo nuevo, al que sin duda alguna volveré dentro de un tiempo. Una lectura de las que dejan huella.

La historia está compuesta por tres monólogos, en boca de tres personas unidas por un triángulo amoroso. Maritka es la primera de las voces. Una mujer divorciada, perteneciente a la burguesía, que nos cuenta su experiencia matrimonial, el amor incondicional que sentía por su marido. Su empeño en retenerlo a su lado aún sabiendo que estaba enamorado de otra mujer. Su desgracia personal al perder a su único hijo. Su reconstrucción tras el divorcio, el tener que empezar una nueva vida. Todo ello narrado con la excusa de un café con una amiga a la que cuenta las vicisitudes de su vida.

La segunda voz es la del ex-marido, Péter, un burgués acomodado que dejó a su mujer por el espejismo de un enamoramiento -al menos esa es la conclusión de una servidora al terminar de leer el libro-, un hombre que ante todo se confiesa un gran amante de la soledad, en búsqueda constante de algo que ni siquiera él acierta a descifrar.

Y por último escuchamos a la tercera en discordia, Judit, la "causa" del divorcio y la segunda esposa de Péter, una criada que siempre envidió a los burgueses, y que soñaba con convertirse en uno de ellos. Este personaje es el más redondo, el más complicado, pues si bien nos muestra a veces un lado oscuro y egoísta, deslumbrada por la fortuna y el lujo en que viven los burgueses, súbitamente nos confiesa en un momento dado que cuando se casó con Péter estaba completamente enamorada de él. Judit es a la vez la representación de lo mejor y lo peor del ser humano. Es una criatura misteriosa, con una infancia desdichada que, por encima de su deseo de ser rica, quizás escondía uno más profundo de ser amada y respetada por los demás.

Cada personaje tiene su voz propia, su estilo personal. El lector parece estar con ellos compartiendo un café, sentado a su misma mesa, en una Budapest asolada por las bombas de la guerra. Ellos hablan y nos conducen a sus respectivos mundos, haciéndonos ver que una misma realidad puede ser interpretada de manera muy distinta , pues cada uno tiene su propia versión de la relación que han vivido. Todos hablan de la persona justa, aquella que nos traerá la felicidad y colmará nuestros deseos. Sin embargo, la voz más sabia en este sentido demuestra serlo la de Eritka, que nos deja unas palabras rebosantes de sabiduría:

"Un día desperté, y me incorporé en la cama y sonreí. Ya no sentía dolor. Y de golpe comprendí que la persona justa no existe. Ni en el cielo ni en la tierra ni en ningún otro lugar. Simplemente hay personas, y en cada una hay una pizca de la persona justa, pero ninguna reúne todo lo que esperamos y deseamos. Ninguna reúne todos los requisitos, no existe esa figura única, particular, maravillosa e insustituible que nos hará felices. Sólo hay personas. Y en cada una hay siempre un poco de todo, es a la vez escoria y un rayo de luz".

Reflexiones como esta abundan en la novela. La prosa de Márai es magistral, fluye con naturalidad y a la vez es rica en digresiones filosóficas que obligan al lector a parar y a pensar hasta qué punto comparte dichas afirmaciones. Algunas son brillantes. Dejadme incluir aquí algunas como botón de muestra:

"El burgués tiene que estar toda la vida demostrando quién es. El aristócrata ya ha demostrado quién es en el momento de nacer."

"Hasta cierto momento en nuestra vida, la soledad nos parece un castigo, nos sentimos como el niño al que dejan solo en un cuarto oscuro mientras los adultos conversan y se divierten en la habitación de al lado. Pero un día nosotros también nos hacemos adultos y descubrimos que, en la vida, la soledad, la verdadera, la elegida conscientemente, no es un castigo, ni siquiera es una forma enfermiza y resentida de aislamiento, sino el único estado digno del ser humano. Y entonces ya no es tan difícil soportarla. Es como vivir en un gran espacio donde siempre respiras aire limpio."

"Y al final tuvo que aceptar que la razón en realidad no vale nada porque los instintos son más fuertes. La cólera es más fuerte que la razón. Y cuando la cólera tiene la tecnología en sus manos le importa un pimiento la razón. Entonces, la cólera y la tecnología se lanzan juntas a un baile absurdo y salvaje".

La lectura de La mujer justa puede hacerse ardua en algunos momentos, por la ausencia de diálogos, y por las características de un monólogo que se extiende durante páginas y páginas. Pero la historia atrapa al lector, lo arrastra hacia los secretos ocultos de tres personas que sobreviven en un entorno difícil, envenenado por las convenciones sociales y asolado por una guerra que deja Budapest completamente en ruinas. Márai roza la brillantez al hablar de los puentes de Budapest en boca de Judit, la sensación de felicidad de ésta al cruzar por primera vez uno de esos puentes reconstruidos tras la guerra. Momentos como éste llenan la novela de pasajes mágicos capaces de deleitar al lector más exigente.

Si habéis llegado hasta aquí, no hace falta que os diga que no debéis dejar de leer este libro. Por todo lo expuesto y por más razones que me he dejado en el tintero, Márai es una referencia fundamental de la literatura contemporánea, y una parada obligada para conocer las consecuencias de la guerra y la ocupación comunista de la Hungría de los años cuarenta y cincuenta. Lástima que no pudiera ver con sus propios ojos el fin de ese régimen del cual escapó, pues Márai se suicidó en los Estados Unidos en 1989, poco antes de la caída del muro de Berlín.

Dentro de unos días comienza mi primera aventura del verano: un curso en Cheltenham (Reino Unido), que absorberá mi tiempo durante unos días. No sé si podré hacer alguna incursión por estos lares. Por si acaso, os deseo a todos un feliz verano y un buen descanso a los que comencéis vuestras vacaciones. En el equipaje de mano llevo, entre otros, a Millás y Trueba, una compañía estupenda para un viaje. Nos vemos a la vuelta.

19 comentarios:

Blanca Vázquez dijo...

Es un libro completísimo. Márai es un filósofo, más que un escritor de ficción. Y esta en concreto es encierra tantas reflexiones! Son tres puntos de vista de unas vidas que han vivido juntas, incluso las tres. Total para concluir que no hay la persona justa, que eso está en nuestra eterna búsqueda insatisfecha.

Deseos de lo mejor en tu nuevo país este verano. Aprovecha la estancia.

Hesperetusa dijo...

Hola Elena. Te leo desde hace algún tiempo.
No había leído nada de Sandor Márai, me atraía, pero con todo lo que hay por leer, siempre lo iba dejando. Ahora tu reseña me va llevar a leerlo esto verano y comenzaré por este libro.
Feliz verano.

Anónimo dijo...

Hola,Elena:
Yo te recomiendo El último encuentro de este mismo autor.Trata sobre esas historias personales que quedan cortadas por la vida y,bueno, los personajes aunque ancianos ya y después de un montón de tiempo sin verse, parece que no quieren morir hasta que se produzca un reencuentro en el que puedan explicarse cómo pasó todo. En este caso no son monólogos pero vuelve a utilizar a tres personajes principales, dos hombres y una mujer unidos por una intensa y trágica historia de amor. Yo me voy a leer la mujer justa por tu reseña. Anímate con El último encuentro.
Felices vacaciones.
Lucía.

Palimp dijo...

Me están recomendando desde tantos sitios a Sandor Marai que no me va a quedar otro remedio que hacer caso.

Anónimo dijo...

Hola
He descubierto tu página y me parece muy interesante, te acabo de incluir en mis favoritos.
Precisamente estoy releyendo por segundo vez 'La mujer justa', es uno de mis libros preferidos. Y efectivamente, 'El último encuentro' también está muy bien.
Me encanta porque, entre otras cosas, parece que el libro hubiera sido escrito ayer en vez de hace tantos años. Si es que avanzamos en muchas cosas pero en los sentimientos y emociones somos iguales siempre. Es reconfortante descubrirlo.
Te seguiré, me gusta mucho como escribes.
Un saludo desde Bilbao,
Silvia.

LauraBaires dijo...

Ante todo, te saludo. Estoy en medio de una mudanza (muy típico de nuestra vida nómade) y por eso ando algo desaparecida. Pero no puedo dejar de contarte que concuerdo palmo a palmo con tu análisis de La mujer justa. Es un libro completísimo en forma y contenido. La prosa es simple, pero cala hondo.
Llevo leído cuatro libros de Marai, y siempre quiero más. El último encuentro es otra joyita que he regalado infinidad de veces, y también te recomiendo mucho.

Envidio tu viaje a Inglaterra!! Justamente ayer, entre caja y caja, leía mis diarios de los años que pasé en Londres. Joven y libre es un bazaar humano como pocos!

Un beso enorme y felices vacaciones!!!

LauraBaires dijo...

Ante todo, te saludo. Estoy en medio de una mudanza (muy típico de nuestra vida nómade) y por eso ando algo desaparecida. Pero no puedo dejar de contarte que concuerdo palmo a palmo con tu análisis de La mujer justa. Es un libro completísimo en forma y contenido. La prosa es simple, pero cala hondo.
Llevo leído cuatro libros de Marai, y siempre quiero más. El último encuentro es otra joyita que he regalado infinidad de veces, y también te recomiendo mucho.

Envidio tu viaje a Inglaterra!! Justamente ayer, entre caja y caja, leía mis diarios de los años que pasé en Londres. Joven y libre es un bazaar humano como pocos!

Un beso enorme y felices vacaciones!!!

Fede dijo...

Querida Elena,
Por fin gracias a ti voy a hacer una incursión en este escritor...
he tenido varias veces libros suyos en la mano. concretamente el que me comentas lo estuve sopesando. Ya no hay duda. Lo leeré y lo comentaré

Carmen Álvarez dijo...

Jajajjajaja! No me lo puedo creer elena. Yo también acabo de adentrarme en el universo marai, aunque he escogio para ese primer paso La extraña...
muchos besos y disfruta del verano...

Francisco Ortiz dijo...

Buena estancia y feliz curso, antes que nada. Me gusta mucho cómo nos acercas al libro de este autor cada vez más imprescindible. La cita sobre la soledad es impagable. Un abrazo.

Nausicaa dijo...

Como siempre me apunto tu recomendación y esta vez con especial interes en una lectura tan diferente a la q estoy acostmbrada.

Mis mejores deseos para esa aventura inglesa, ya contaras. Nos vemos pues a la vuelta porque yo ya volvi :P

Palbo dijo...

Wenn ist das Nunstück git und Slotermeyer? Ja! Beiherhund das Oder die Flipperwaldt gersput.

Miguel Sanfeliu dijo...

Lo cierto es que todavía tengo pendiente a Marai. Tengo un libro suyo, "Divorcio en Buda", pero todavía no lo he leído. Veo que tal vez debería incluirlo entre mis lecturas del verano...
Que vaya bien el curso.
Un abrazo.

vitruvia dijo...

Ayer mismo empecé este libro. Casualidades. Permíteme que no lea la reseña completa, ya que al empezar la lectura he descubierto ya algun dato que preferiría haber ignorado. Te leeré cuando la termine. Un saludo.

María Inés dijo...

Me encantó este libro

Amador dijo...

Hola< Elena:
Primera vez que estoy en contacto contigo.
Leí Tierra Tierra de Marai. Me parecció obra de un auténtico maestro. Voy a iniciar la lectura de La extraña.
?Me recomiendas "Memorias de un burgués"?
Por favor, contéstame.
Cordialmente, Carlos

Elena dijo...

Hola Carlos, no he leído el libro que mencionas. Precisamante acabo de leer "El último encuentro", que te recomiendo encarecidamente. Yo seguiré aventurándome en el universo Marai, porque la verdad es que me encantan sus reflexiones.

Un saludo

Amador dijo...

Hola, Elena:

Gracias por tu recomendación respecto del "El último encuentro". Afortunadamente ya lo tengo comprado. Lo leeré pronto.
Te pregunto sobre otro autor: ?Te gusta Murakami, el japonés de "Tokio Blues", "Kafka, en la orilla", entre otros...?

Saludos, Carlos

Elena dijo...

Carlos,

Si buscas en el buscador del blog, verás que Murakami tiene varias reseñas. Es uno de mis preferidos. Lo descubrí con Kafka en la orilla y desde entonces no he podido parar de leerlo.

Un saludo