jueves, diciembre 17, 2009

HIROMI KAWAKAMI: El cielo es azul, la tierra blanca

Siempre que pienso en Japón -país que me encantaría conocer algún día- me imagino a gente muy atareada, trabajando muchas horas y con una eficiencia fuera de lo normal. En cambio, las novelas escritas por autores japoneses son justamente lo contrario. Transmiten una paz y una serenidad que no he encontrado hasta ahora en ninguna otra literatura. Suponen un ejercicio de relajación, una especie de viaje interior hacia el autodescubrimiento, y crean un ambiente donde las prisas y el estrés no tienen cabida.

Es lo que me ha vuelto a ocurrir con este libro, que ha sido loado tanto por la crítica como por el público (algo poco habitual), y que es la primera novela traducida al castellano de Kawakami. Esta escritora es muy popular en su país, y de hecho ha recibido varios premios a lo largo de su más o menos breve trayectoria literaria. Su nombre se suma pues a tantos otros -Banana Yoshimoto, Yukio Mishima, y el ya famosísimo Haruki Murakami, entre una larga lista de ellos- que nos son cada vez más conocidos gracias a la cálida acogida popular que la literatura nipona está recibiendo en nuestro país desde hace un tiempo.

Como viene siendo habitual en estas novelas, la narración fluye de una manera ágil y sencilla. El lenguaje es claro, sin florituras. Los pasajes nos remiten a sucesos normales de la vida cotidiana de las personas. Y de nuevo los protagonistas son seres incompletos, personas que no encuentran su sitio ni su felicidad en la sociedad que les rodea. La soledad es su hogar, y es por ello que se sienten atraídos por aquellos que son como ellos, almas que sobreviven cada día sin saber muy bien cómo. Así son nuestros dos protagonistas, el profesor Matsumoto y su ex-alumna Tsukiko. que después de años sin volver a verse se encuentran por casualidad en una taberna y comienzan a hablar. A partir de ahí se suceden los encuentros -algunos por casualidad y otros planeados- en los que ambos se van conociendo mientras disfrutan de agradables ratos de conversación entre sake y apetitosas comidas.

El libro se lee como una gran historia de amor, y no en vano es así como aparece en el título. Una historia que nace y se va haciendo fuerte a medida que avanzamos en la lectura, pero condenada en principio al fracaso por la enorme diferencia de edad entre los protagonistas y la tendencia a la soledad y la introspección de ambos, que dificultan aún más ese mutuo entendimiento. Sin embargo, a pesar de estos obstáculos, ese amor no deja de crecer, y el lector tiene el privilegio de vivirlo casi como un "voyeur", viéndolo afirmarse en cada encuentro, en cada suceso cotidiano que acontece a la inusual pareja. Hasta que la propia Tsukiko se da cuenta de ello. Y ya no habrá vuelta atrás. Precisamente es la voz de Tsukiko, convertida en narradora, la que nos lleva de la mano en esta plácida aventura, desde el mismísimo principio:

"Aquella noche bebimos cinco botellas de sake entre los dos. Pagó él. Otro día, volvimos a encontrarnos en la misma taberna y pagué yo. A partir del tercer día, pedíamos cuentas separadas y cada uno pagaba lo suyo. Desde entonces lo hicimos así. Supongo que no perdimos el contacto porque teníamos demasiadas cosas en común. No sólo nos gustaban los mismos aperitivos, sino que también estábamos de acuerdo en la distancia que dos personas deben mantener. Nos separaban unos treinta años, pero con él me sentía más a gusto que con algunos amigos de mi edad."

Para hacerlo aún más apetitoso, la edición de Acantilado es un verdadero regalo; está muy cuidada y añade aún más encanto a la obra. Si os agobia el consumismo y el ajetreo de estas fechas, sumergíos en esta historia y veréis como se aleja cualquier sombra de estrés. Y con qué sencillez puede narrarse una historia de amor tan complicada. Aunque al fin y al cabo, ¿existe alguna historia de amor que no lo sea?


Ya faltan menos de dos semanas para salir de cuentas, pero parece que Nuria nos va a salir friolera y por ahora ha decidido seguir calentita en la tripa de su mami. Por si no me diera tiempo a hacerlo más adelante, quería desearos a todos unas Felices Fiestas y un Año Nuevo cargado de felicidad. Os deseo que estas Navidades sean tan especiales como lo van a ser para mí. Mis mejores deseos desde este rinconcito de la blogosfera.


25 comentarios:

Jose Ignacio Escribano dijo...

Elena yo también te deseo para ti y para toda tu familia unas felices Navidades y Año Nuevo. Mi enhorabuena también por Nuria y mis mejores deseos para ella también.
Saludos

Palimp dijo...

Renuevo mis felicitaciones, ya verás lo que os espera. Mucho trabajo pero más alegrías. Si se retrasa ya sabes lo que toca; andar y andar para que se anime.

¡Suerte!

rosanna dijo...

Este libro pinta muy bien, me voy a poner a buscarlo como loca, me han entrado unas ganas inmensas de leerlo. Como bien dices la literatura japonesa transmite esa paz, esa serenidad... Y esas narrativas tan claras, sencillas, visuales, pero que transmiten tanta complejidad, por los seres tan complejos que retratan. Soy una apasionada de la literatura japonesa, y de esta mujer no había oído hablar. Muchas gracias por el descubrimiento.
Felices fiestas a ti también y que la llegada de Nuria sea lo más bonita y dulce posible. Cuidaros.

Saludos,

Rosanna, de cosasconencanto.blogspot.com

JanuskieZ dijo...
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LA ESFERA CULTURAL dijo...

Apuntamos esta opción de lectura. Felicidades por tu trabajo en este blog.
Un abrazo

Larrey dijo...

No soy un gran amante de la cultura japonesa, pero nunca es tarde si la estrofa es buena
Ah, por cierto, os invito a la IV edición del concuro de Suspiros (relatos breves) de El Trastero.
http://eltrasterodelaimaginacion.blogspot.com/2009/12/iv-edicion-de-suspiros-ilustrados.html

Raúl dijo...

Si te hiciese caso en todas las recomendaciones, en casa los libros saldrían ya por la ventana, ocuparían el patio de luces, e incluso tendría que hacerles hueco en la cama. Sonrío.
Eres compulsiva leyendo, querida mía.
Un abrazo.

Pd.- Gracias por tus elogios, Elena.

Mannelig dijo...

Por las reseñas que había visto anteriormente sobre este libro, no sabía si la "lentitud" de su historia me detraería finalmente de leerlo. Sin embargo, me gusta cómo lo explicas tú. Así que, a por él. Gracias.

Mateo Bellido Rojas dijo...

Hola, Elena, un placer saludarte.
Gracias por tu visita. Hacía días que no te visitaba, el dichoso tiempo y los imponderables de la informática.
Ya falta menos para que tu Nuria te llene de ternura y amor. Que sea una horita corta, decía mi madre en estos casos.
Me entusiasma la literatura japonesa, sosegada y sencilla que planteas de este libro, pero profunda como ninguna.
Mi lista de libros para los Reyes es interminable, la Nueva gramática y muchos de los que tu nos has propuesto.
Bueno estoy en el recreo y ahora tengo clase.
Un fuerte abrazo y Feliz Natividad...jejejje

Jose Luis dijo...

hace cosa de un mes marque en google "el rumor del oleaje" y descubri "perdidaentrelibros". me encanto esta página. gracias por las recomendaciones.. leí "el regreso del soldado" ....increible. y ahora estoy con "suite francesa". de nemirovsky lei también "el maestro de almas" y el "ardor de la sangre".. y por un granito de mi parte, recomiendo muy mucho toda la obra de Sandor Maray.
muchas gracias y felicidades por la niña.

xGaztelu dijo...

Es el segundo blog donde veo, en pocos días, que se comenta este libro, y con “muy buena crítica”: me habéis convencido. Gracias por la pista,

xG

Elèna Casero dijo...

Hola tocaya.

Yo también te deseo lo mejor y que Nuria llegue sana y feliz.

Eso es lo más importante ahora.

Un abrazo muy fuerte.

http://leyendoalasombra.blogia.com/ dijo...

Ciertamente un buen libro. Muy contenido en esa especie de minimalismo narrativo, tan agradecido.
Felices (y leídas) vacaciones.
PS: Año de nieves, año de bienes... Nuria ya lo sabe.

thomasenaalicea dijo...
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Joselu dijo...

Vi la reseña en El País e inmediatamente me atrajo. El título ya es sugestivo. El planteamiento que explicas de la historia es atrayente. Me gusta la literatura japonesa. Uno de los más grandes escritores japoneses es Yasunari Kawabata, maestro de Mishima y que también se suicidó. Tiene una novela espléndida que es El palacio de las bellas durmientes. En otro orden de ideas Amélie Nothomb tiene un libro titulado Estupor y temblores que recrea su relación con la cultura japonesa de modo sorprendente. Si no lo has léido, aprovecha y hazlo. Te lo aconsejo. En cuanto a la dulce espera, no imagino aventura más apasionante. Y miento cuando digo que imagino pues yo tuve ocasión de vivirlo dos veces con mis hijas. Sé feliz esperando. Que todo te vaya muy bien, seguro que sí. Feliz Navidad. Nuria nacerá en Navidad. ¡Qué días más felices que serán! Un cordial saludo.

Francisco Machuca dijo...

No hace mucho que la leí y francamente me gustó.Pausada,lenta,pero no carente de ritmo.Cada vez que leí un capitulo me daban ganas de comer y de beber sake.La historia que cuenta esta autora es tan sencilla que al final asistimos a una punta de iceberg inmensa.

Te deseo unas felices fiestas,mi querida Elena y mucho ánimo.

Jesús dijo...

Hola Elena. Yo también te deseo unas felices fiestas y un feliz 2010. Espero que Nuria quiera ver la luz sin dar demasiado guerra. Saludos.

Miguel Sanfeliu dijo...

Este libro está en la lista de mis compras pendientes. Me encantó tu reseña y la tengo muy en cuenta, puedes estar segura. Ya hace algún tiempo que leo tus recomendaciones y siempre ha sido importante tu opinión para mí, credibilidad que te has ganado a base de constancia y buen hacer, eso seguro.

Te deseo unas muy Felices Fiestas y mi enhorabuena por la pronta llegada de Nuria.

Un abrazote.

Carmina dijo...

Feliz Navidad preciosa, no se si Nuria estara ya con vosotros o no, supongo que si es asi sera la felicidad completa, con un niño en casa simplemente es mágica

Roberto Achura dijo...

He leído el libro y me ha parecido de una delicadeza extrema, contando la historia de los dos personajes con mucha sensibilidad y a través de detalles. La presencia de la comida durante todo el relato me encantó.
La escritora nos deja sentarnos en el mismo izakaya que los protagonistas y vivir su relación, llena de pudor y amor.
Saludos y gracias por difundir el libro, que se lo merece.

Leer Gratis dijo...

Es una obra muy bien recibida por la crítica. Aparentemente es interesante así que habrá que agendarlo para el próximo año sin duda.

Saludos,

Fran dijo...

He leído el likbro, Elena, hace escasos días y también tu estupenda reseña. Lo incluyo en mi página de enero que subiré el lunes próximo porque me parece una obra tan sencilla y con tanta belleza, que es como un poema de encuentros y desencuentros en donde hasta resulta natural la aceptación por parte de Tsukiko, al final, de una convivencia amorosa donde puede no pasar nada.

Saludos

kriptomana dijo...

Hola Elena,
felicitaciones por tu blog. Hace poco que he descubierto a Kawakami. He encontrado muy refrescante tu manera de comentarlo.

Anónimo dijo...

Una bonita historia, dos personajes muy bien creados y dibujados. Lectura fácil y fluida. Muy recomendable!

El gusto por las palabras dijo...

Paz y sosiego; qué gozo leer este libro