domingo, agosto 23, 2009

JUAN JOSÉ MILLÁS: El desorden de tu nombre

Mi tercera incursión en Juan José Millás ha sido esta obra por recomendación de algunos de los que visitáis mi blog, y como viene ocurriendo con este autor, me ha vuelto a convencer. Aunque los temas de fondo son parecidos a los que enmarcan sus novelas posteriores (esta fue publicada por primera vez en 1988), no por ello deja de ser una lectura amena y sobre todo capaz de causar desasosiego en el lector. La mezcla entre ficción y realidad y la fascinación por el tema de la identidad vuelven a aparecer en esta obra, cuyos protagonistas son Julio Orgaz, un ejecutivo de una editorial que cae locamente enamorado de Laura, una mujer casada con la que mantendrá una apasionada relación, y el psicoanalista del primero, Carlos Rodó. Entre estos personajes se desarrolla un triángulo amoroso con consecuencias imprevisibles que acabará alterando sobremanera la vida de los tres implicados.

Laura es una mujer joven y guapa, que abandonó su trabajo para dedicarse a cuidar de su marido y de su única hija, Inés. Todos los días baja al parque con su pequeña, y será allí donde conocerá a Julió, por quien se siente atraida inmediatamente. Su matrimonio ya no le satisface, se siente sola y perdida, y la llegada de Julio constituye una bocanada de aire fresco que le dará fuerzas para renovarse, y además marcará el inicio de un giro brusco en su vida.

El verdadero protagonista de la novela es, no obstante, Julio. Es un personaje algo antipático conforme se le va conociendo -al menos eso me pareció a mí-. Es un editor que además trata de convertirse en escritor, pero aún no ha publicado nada, y envidia a aquellos más jóvenes que él que ya han sido capaces de demostrar su talento. Es significativo su encuentro con un joven escritor, Orlando Azcárate, que al no mostrarle el respeto que él espera debido a su cargo, hace que Julio llegue a oponerse a la publicación de su obra, aún reconociendo que ésta presenta una gran calidad. La novela que Julio proyecta en su mente tiene el mismo título que la nos ocupa, El desorden de tu nombre, con lo cual se confunden aún más realidad y ficción.

No quiero desvelaros mucho más de una historia que, de por sí, no deja de sorprendernos en cada página. Os diré que la trama da mucho de sí, y que realmente merece la pena dejarnos confundir por la pluma y los subterfugios de Millás. Cada vez encuentro más paralelismos entre este autor y Paul Auster, pues a ambos les preocupan temas similares. El de la identidad, ya mencionado, es uno de ellos, y otro podría ser el de las pequeñas casualidades que acaban cambiando el curso de nuestra vida. Desde luego, con respecto a esto último, no puedo estar más de acuerdo. Al fin y al cabo son esos acontecimientos nimios, sin importancia, los que muchas veces pueden hacernos tomar caminos completamente diferentes a los que habíamos planeado en un principio.

Por cierto, es curioso que los protagonistas de esta novela se llamen igual que los de otra de Millás que ya reseñé en este espacio, Laura y Julio. Si alguien conoce el porqué de esta coincidencia (si es que lo hay, y no se trata de otro de los juegos a los que tan dado es este autor), espero que sea tan amable de desvelarlo. Curiosa que es una.

Más reseñas de obras de Juan José Millás:
- El mundo
- Laura y Julio

9 comentarios:

Herman dijo...

Si no la has leído, te recomiendo de Millás "El orden alfabético". Es un prodigio de imaginación e inteligencia (o eso al menos pensé en su día). Siempre da gusto leer tus reseñas. Un abrazo.

Jose dijo...

Recomendación: LA NIETA DE LA MAHARANÍ. "La verdadera historia de Anita Delgado".
Es muy bueno.

Elèna Casero dijo...

A mí el Millás de algunas novelas, me gusta mucho. Coincido con Herman en cuanto Orden alfabético.

Me sorprendió gratamente El mundo.

Elena. ¿te importa si te envío mi ùltima novela? Creo que es muy bueno sonreír para las embarazadas.

Envíame un correo y hablamos.

Un abrazo, tocaya

Mannelig dijo...

Millás no ha entrado todavía en casa. Se le espera cualquier día de estos.

Anónimo dijo...

... hace mucho tiempo... (tengo 35... no creas) y pueden hacer ya... ufff, 20 años perfectamente, leía mucho, devoraba libros... luego las cosas tomaron otras rutas y aún me cuesta encontrar el momento para poder evadirme con la lectura... ahora no encuentro mi sitio, no sé q me gusta, o quizá sí pero... me cuesta... me gustaría aprender... si me lo permites.
Soy una mujer, un tanto perdida.
En fin¡ supongo q no es el sitio ni el momento y q no valdrá de nada mi petición.
Pido disculpas si molesté a alguien.
Saludos.

Mateo Bellido Rojas dijo...

Hola, Elena.
Desde que leí esta nueva reseña, tenía ganas de recuperar esta novela que leí hace años. Ayer, por fin, me la llevé a la playa. Casi me la terminé. Y debo reconocer que la noté diferente...bueno el que habrá cambiado he sido yo. Me gustan tanto Millás como Auster. Te recomiendo también "El orden alfabético"...."El mundo" me gustó mucho también.
Millás me interesa mucho en su faceta de articulista y lo he seguido mucho en la radio.
Espero que vaya todo bien....y que hayas cargado las pilas.
Ah! "Espejos" es una maravilla, la estoy disfrutando y no quisiera acabarla tan pronto.
UN abrazo.

Ferrari dijo...

Me sumo a las recomendaciones de "El orden alfabético", hasta ahora es lo que más me ha gustado de Millás. Quizás porque tenía un tono distinto, pues durante un tiempo leí seguida varias novelas de Millás y me parecia seguir el mismo hilo, me gustó también muchísimo "La soledad era esto". Un beso

tag dijo...

Gracias por tus recomendaciones que yo sigo al pie de la letra.
Y desde luego todas me gustan y me estoy leyendo este verano libro tras libro de los que comentas, sin que me decepcione ninguno, y siempre tengo preparado ya el siguiente para no quedarme sin lectura.
Este ultimo de Juan Jose Millas no ha sido una excepcion y me ha encantado.
Voy a leer ahora el que recomienda Herman en su comentario.
Un beso

Clarice Baricco dijo...

Lindo título. Tengo debilidad por los títulos de los libros.

Solamente he leído El mundo. Voy a buscar este libro.

Siempre gracias.

Beso a la panzita.