miércoles, diciembre 26, 2007

MARKUS ZUSAK: La ladrona de libros

La primera vez que oí hablar de este libro me llamó mucho la atención su título, y después el argumento me pareció bastante atrayente. Me adentré en él con ganas, pues me fascinan los libros que hablan sobre el poder cautivador de la literatura. Mis esperanzas no se vieron defraudadas, aunque quizás me esperaba algo más. No obstante, creo que se trata de una lectura recomendable.

Lo primero que sorprende es la insólita identidad del narrador -narradora en este caso-, que se descubre en el primer capítulo. Tras el descubrimiento inicial, viene la historia de una niña alemana en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, Liesel, quien ya desde pequeña conoce el lado más desgraciado de la existencia humana. Su hermano muere sin que puedan hacer nada por evitarlo, y su madre, agobiada por la miseria, decide entregarla en adopción. La novela, que empieza pues con tintes melodramáticos, da un giro entonces hacia una infancia más o menos feliz, pues Liesel tiene la fortuna de dar con unos padres adoptivos que la adoran, aunque cada uno lo demuestra a su manera. La relación con su nuevo padre, Hans Hubermann, es más que especial. Él le enseñará el placer de la lectura, y la ladrona de libros pronto hará honor al sobrenombre elegido para ella por la narradora. La admiración entre padre e hija es mutua desde el principio. Y el personaje de Hans es, desde mi punto de vista, el más entrañable de la novela.

Además de Rosa y Hans Hubermann, el otro personaje que más influye en la vida de nuestra protagonista es su amigo Rudy, enamorado de Liesel y fiel compañero de sus incursiones en busca de libros que devorar. Los libros acaban convirtiéndose en un soporte vital para Liesel, un lazo que le une con su padrastro y con la vida en general, en un tiempo en que la muerte ronda cada segundo de la existencia. Durante los bombardeos, la lectura en voz alta de fragmentos de estas novelas mientras las bombas caen fuera del refugio en que se hallan escondidos, proporcionará a los Hubermann y sus vecinos un consuelo ante tanta destrucción, una manera de mantener la atención en algo que no fuera el fragor de la misma guerra. Un pequeño suspiro, no por ello menos poderoso.

Como casi todas las novelas ambientadas en periodos de guerra, La ladrona de libros es ante todo un inmenso drama. Liesel tendrá que volver a vivir episodios tremendos, en los que deseará que la misma muerte le alcance. En medio de este panorama, el autor también recoge el terrible drama de los judíos, pues uno de ellos termina refugiándose en el sótano de los Hubermann, jugando un papel muy especial en la vida de la pequeña.

El estilo de Zusak es sencillo, pero dotado de una gran originalidad. La narradora introduce constantes cuñas aclaratorias -que en el libro aparecen con caracteres de imprenta distintos- que ayudan a comprender determinados pasajes y acontecimientos. A menudo adelanta sucesos futuros, haciendo compartir al lector el desasiego de saber el dramático final que espera a algunos de los protagonistas. Dichos recursos, aunque a veces puedan cansar y desconcertar al lector, dan un aire distinto a la obra. Llaman nuestra atención.

Liesel es una auténtica heroína. Porque se levanta una y otra vez. Porque lucha por lo que quiere y no se resiste a perder a las personas que aprecia. Porque es una superviviente nata. Y tenemos la impresión de que parte de esa fuerza reside en su amor por los libros, a los que se aferra cual tabla salvadora en los momentos más dramáticos. La literatura como instrumento para sobrevivir, para hacer frente a la desgracia. Ese es el mensaje más importante del libro, el que queda dando vueltas por la cabeza cuando uno termina de leer la última página. ¿Qué habría sido de Liesel sin ese consuelo? ¿Qué sería de nosotros sin ellos?

11 comentarios:

Ronsel dijo...

Yo lo recomendé ya hace algún tiempo en el blog. Me gustó, quizá no sea la novela de nuestras vidas, pero creo que merece la pena.

joaquin.varela@gmail.com dijo...

Perdón por la franqueza y el aspecto económico de la cuestión: ¿me lo compro o espero a que me lo preste alguien? No me queda nada claro.

Lucía dijo...

Pasé unas horas agradables leyéndolo, como a ti también me pareció muy especial el estilo de Zusak y me pareció muy buena idea que incluyese "El vigilante" en su formato original, es una forma de aproximar al lector a la protagonista.
Besos.

Desesperada dijo...

he oído hablar muy bien de esta novela. tengo tanta lectura atrasada que intento no comprar más libros hasta que dé salida a los que tengo... las benévolas me robó muchísimo tiempo! bicos y felices días Elena

capeando el temporal dijo...

Sin duda alguna, este tiempo de descanso sin alumnos ni grandes obligaciones nos viene estupendamente para leer. He visto tus comentarios en otro blog (Profesor en la secundaria) y he podido acceder al artículo del Suplemento de ABC que citas gracias a Internet.No sé si conoces uno muy bueno de Antonio Muñoz Molina sobre el mismo tema. Si no es así, estoy segura de que te va a gustar porque es genial. Se llama "El vicio sin castigo". Échale un vistazo, a ver qué te parece:
http://www.elpais.com/articulo/elpepspor/20051218elpepspor_6/Tes/
Felices fiestas.

capeando el temporal dijo...

¡Vaya!, veo que no ha salido el enlace entero, pero, ya sabes: si pones título y autor, no tendrás problemas para encontrarlo por Internet.

Joselu dijo...

Te echábamos de menos por aquí, y ha sido una alegría reencontrarte con la nueva crítica a este libro. Como Desesperada estoy dando fin a Las benévolas y he iniciado algún otro. Me lo apunto para ver si lo encuentro en alguna librería. El tema promete e incide en nuestra pasión compartida por los libros. Disfruta de la Navidad que todavía queda. Un cordial saludo.

Desesperada dijo...

Elena, pasa una noche felicísima y que 2008 llegue para ti cargado de sorpresas! bicos.

Elena dijo...

Ronsel, tienes razón en que no se trata de una obra maestra ni mucho menos, pero no por ello deja de ser recomendable. Se disfruta de su lectura, y a veces llega a emocionar.

Joaquín, ya te contesté en tu blog. Supongo que lo habrás visto, ¿no?

Lucía, yo también me lo pasé bien leyéndolo. Coincidimos en eso.

Desesperada y Joselu, espero vuestra opinión sobre Las benévolas con mucho interés. Es otro de los que tengo en perspectiva. Ya me contaréis.

Capeando... he leído el artículo y me ha encantado. Me he sentido identificada en algunas cosas, como en lo de leer por la calle (me pasa cuando compro el periódico, que no puedo esperar a llegar a casa. Cualquier día pisaré algo inapropiado :-)

Un saludo a todos y feliz año 2008. Seguimos en contacto.

Lorena dijo...

Buceando por aquí encuentro tu comentario sobre este libro. Lo leí a principios de año y ciertamente, me decepcionó un poco. Esperaba un poquito más aunque me pareció una historia muy tierna y realmente especial. Sin duda, el personaje de Hans es mi preferido. Me parece desgarradora la historia, sin duda narra un episodio horrible de la Historia pero engrandece a los libros y el poder de la esperanza.
Un beso!

ANONIMO dijo...

Hola como estas, entre por casualidad aqui buscando información sobre ese libro. Estoy en un dilema si comprarlo o no. Despues de leer tu articulo y sus comentarios ya lo decidi. LO COMPRO. gracias fueron de mucha ayuda.