viernes, mayo 18, 2007

JOSÉ SARAMAGO: Ensayo sobre la lucidez

Saramago es un autor que siempre me ha gustado, desde que me topé con el genial Ensayo sobre la ceguera, un libro que disfruté y me enganchó desde el principio. Después he ido leyendo otras de sus obras, sin llegar a alcanzar el placer literario que me proporcionó la primera: La caverna, El hombre duplicado, Todos los nombres… hasta llegar a esta última. En ocasiones es un autor difícil de leer, por ese estilo tan personal que disgusta a muchos -lo de no utilizar el punto y aparte puede ser agotador en ciertos momentos-. Y aunque el argumento del libro que nos ocupa es muy original y el principio promete, me ha costado terminarlo, por mucho que me pese reconocerlo.

La obra gira en torno a una hipótesis bastante irreal pero inquietante: ¿qué pasaría si en unas elecciones la mayor parte de los electores votasen en blanco? A partir de esa idea, Saramago traza una trama en la que la clase política no sale muy bien parada, siendo una y otra vez humillada por una población civil que es en todo momento un ejemplo de comportamiento cívico y ético. A través de una serie de personajes que, como es habitual en sus novelas, no se presentan con un nombre propio, sino que se definen por su trabajo, su estatus social o alguna característica física (el primer ministro, el comisario, la mujer del médico…), se desarrolla una historia tan dura como la vida misma. Los oscuros engranajes del poder, las artimañas políticas de unos mandatarios que no entienden la revolución pacífica protagonizada por los habitantes de su ciudad, cobran una virulencia y una crueldad que hacen reflexionar al lector una y otra vez sobre si algo así podría ser cierto en determinadas circunstancias.

El libro enlaza con el genial Ensayo sobre la ceguera mencionado anteriormente, pues la protagonista de aquel, la única mujer que consiguió escapar a la ceguera blanca, se convierte aquí en la principal sospechosa de la "acción subversiva" puesta en marcha por los votantes en blanco. El protagonista de este otro Ensayo es un comisario que, si bien comienza su periplo a las órdenes de estos impresentables políticos, acaba planteándose la legitimidad de su acción, por lo que acaba tomando partido por aquello a lo que le llevan sus propias convicciones morales.

Desde un punto de vista ético, el libro de Saramago es una sabrosa crítica de muchos comportamientos de la sociedad actual, centrando su atención en las corruptelas y entresijos de una clase política que, incluso en las democracias, anda bastante desprestigiada. Leyéndolo podemos apreciar la fina línea que separa el ejercicio de los derechos democráticos del comienzo de una dictadura, siempre y cuando se den ciertas condiciones excepcionales como las que el autor recrea en el libro. No he podido evitar comparar determinados pasajes de esta obra con la actuación de algunos políticos de la escena internacional en relación a la escalada de inseguridad y violencia que se ha producido en el mundo de los últimos años. Y lo peor es que el final del libro -que golpea como una maza al lector- no deja lugar a la esperanza. La lucha por los ideales políticos suele cobrarse un alto precio.

Esto es lo que más me ha gustado del libro, la idea de fondo y los mensajes que lanza entre sus páginas, mensajes de plena actualidad en un mundo donde la democracia, mal que nos pese, sigue sufriendo continuas crisis y desapareciendo en lugares donde parecía más o menos sólidamente implantada. Sin embargo, desde un punto de vista más literario, Ensayo sobre la lucidez resulta un tanto árido y su lectura se hace a veces ciertamente pesada. Le falta vida y fluidez narrativa. No alcanza las cotas de calidad literaria de aquel otro Ensayo que tanto me hizo disfrutar. No obstante, es un ejemplo extraordinario de la lucidez política y social que Saramago sigue conservando a sus casi 85 años. Una lucidez que le permite escribir pasajes soberbios, aunque a veces se pierdan en un mar de palabras un tanto farragoso.

14 comentarios:

Joselu dijo...

Valoración atemperada de una novela en la que señalas sus aciertos y sus errores. Buen ensayo de crítica literaria. En la blogosfera, a veces, encuentras blogs que te aportan y, en este caso, te dan ganas de leer a Saramago del que he leído La caverna, El evangelio según Jesucristo, Las maletas del viajero, La balsa de piedra. Con el memorial del convento, me atranque y es que Saramago se ha ido haciendo más claro en sus últimos libros, a pesar de ese estilo a veces farragoso que comentas. Buen descubrimiento tu blog. Gracias por tu comentario. Vendré a visitarte, compañera.

Una mujer desesperada dijo...

saramago, aun siendo un escritor excepcional, no puede sustraerse al paso del tiempo. su última novela, las intermitencias de la muerte, es bastante más floja que la mayoría de su obra, pero aún así, quién le diera a muchos escribir como él!

el ensayo sobre la lucidez me pareció fascinante por ese escenario que citas, ese voto en blanco masivo y el pavor que provoca en los gobernantes. es una reflexión alucinante sobre la sociedad en la que vivimos.

yo me sigo quedando con la caverna, todos los nombres o el año de la muerte de ricardo reis, de los que he leído los que más me han gustado!

Francisco Ortiz dijo...

Que este viejo escritor, con el Nobel a la espalda, aún se la juegue en cada libro, aún siga sin poner puntos y aparte (cuánto más ganaría con las ventas de los libros), que apueste por mandar aún mensajes me parece tan conmovedor que casi raya con lo onírico. Me gusta tu entrada, me alegra que se la dediques a este viejo gruñón tan necesario.

luis dijo...

http://literaturaycomentarios.blogspot.com/

QUERIDA ELENA, que grata sorpresa leer tu comentario sobre esta novela del gran SARAMAGO, yo llevo muchos años sigueindolo y la verdad es que en cada libro descubres un universo nuevo.
Da gusto ver gente como el que con la edad que tienen son absolutamente independientes y librepensadores, otro buen ejemplo sería el incombustible JOSE LUIS SAMPEDRO. Yo ya comenté en mi libro EL ENSAYO SOBRE LA CEGUERA con su gran trasfondo existencial, a mi parecer enlaza muy bien con algunos planteamientos de Viktor Frankl.
Tmbién comenté `para mi su mejor novela LA CAVERNA, la leí hace unos 3 años y creo conveniente para mi propia salud existencial y equilibrio volverla a leer por lo menos 2 veces más a lo largo de mi variopinta vida.

Tienes razón helen, esta última a mi también me resultó un poco árida pero también es verdad que de repente encontrarte la conexión de la mujer que no se queda ciega en el ensayo sobre la ceguera me dejo flipado y me engancho totalmente.
PARA MI MUY RECOMENDABLES EL HOMBRE DUPLICADO Y TODOS LOS NOMBRES, aunque este último no sea nada facil de leer.

besos guapa, que eres la más guapa de la red

Vuelo rasante dijo...

En Ensayo sobre la ceguera disfruté leyendo a un Saramago excepcional, como en casi todos sus libros.
Saramago no concede tregua a no pensar. Si lo quieres leer te has de preparar a encontrar el sentido de la vida entre sus líneas.
Tienes razón que, algunos de sus párrafos, son un poco farragosos, pero la literatura es lo que tiene.

Muy buena la crítica, Elena

Elena dijo...

Joselu, bienvenido a este rinconcito que también es el tuyo, por supuesto. Yo también pasaré a visitarte siempre que pueda. Creo que además de trabajo compartimos la pasión por hacerlo bien y con muchísima ilusión.

Desesperada, no he leído "Las intermitencias de la muerte", y creo que dejaré pasar un tiempo antes de atreverme con él. "La caverna" también me gustó mucho.

Francisco, totalmente de acuerdo contigo en tu valoración sobre Saramago. Hay que quitarse el sombrero antes escritores así.

Luis, guapísimo, de todos los nombres que mencionas me quedo con "Ensayo sobre la ceguera" y "La Caverna", aunque "Todos los nombres" es también fascinante. Yo adoro a Sampedro. Tengo por aquí esperándome a "La vieja sirena", a ver si este veranito la disfruto tranquila. Gracias por los piropos, eres un encanto.

Vuelo rasante, qué cierto eso de que hay que prepararse para Leer a Saramago, porque son libros para pensar y reflexionar todo el tiempo. Yo normalmente dejo pasar un año o más entre la lectura de sus libros, porque me exigen un esfuerzo adicional en comparación con otros autores. Ahora bien, cuando termino de leerlo me siento un poquito más sabia, y también más feliz.

Un fuerte abrazo para todos.

Elena dijo...

Por cierto, que en este libro me ha sorprendido mucho el final, me parece ciertamente descorazonador. Y el disparo al perrito lo hace aún más cruel, pero con una crueldad absurda que por eso mismo hace la historia más verosímil. Toda lucha tiene su precio, y la de los votantes en blanco es una de las más revoluciones más bellas que he leído nunca.

catadoroculto dijo...

elena, no se como llegue hasta tu blog pero aqui estoy, seguramente por el titulo. perdidaentrelibros me parece una imagen extraordinaria. Puedo imaginar una persona asomando solo su cabeza entre miles de libros, es el sueño de cualquier adicto a los libros. me gusta leer y si bien no lo hago todo lo que deberia, todo lo que "huela a libro" me llama. Y todo lo que huela a Saramago tambien, un escritor por el que me saco el sombrero. Lei El evangelio segun Jesucristo y La caverna. Los dos me parecieron muy buenos sobre todo el segundo y no coincido con la critica que a veces lo despedaza sin tregua y lo tilda de aburrido y no sé cuantas cosas mas. para mi es un placer leer a este hombre que en todos los libros que escribe te deja algo nuevo, ya no eres el mismo al dar vuelta la ultima pagina. Que escribe sin punto y aparte? bueno festejemos el hallazgo de alguien que ha descubierto algo nuevo cuando ya parecia que estaba todo inventado. saludos desde Argentina y te felicito por el blog, es muy bueno

Elena dijo...

Gracias por tus palabras, catadoroculto. Coincido contigo en que Saramago no te deja indiferente. Algo cambia en tu interior cada vez que lees uno de sus libros. Para mí también es uno de los mejores escritores que he leído.

Bienvenido a esta casa, que es la tuya. Vives en un precioso país. Siempre me ha fascinado Argentina.

Un saludo

Blanca Vázquez dijo...

Si, Saramago (que no Sara Mago como decía la Aguirre) es a veces díficil, pero he ahí su valor. Este en concreto no he leído, pero los anteriores sí, y me encantaron. Especialmente La Caverna, que es inigualable.
La idea que propone en esta obra puede muy bien ocurrir en un futuro, porque va aumentando la abstención en una democracia que cada vez nos desilusiona más.
Gran hombre.

Anónimo dijo...

Hola:

Acabo de descubrir tu blog, que me ha parecido genial, y al ver un comentario sobre uno de los libros de mi amado Saramago no puedo por menos de dejar mi opinión acerca del autor.

Me costo terminar de leer "el ensayo sobre la ceguera" no porque fuera difícil de leer, en absoluto, sino por lo sobrecogedor que me resultaba, me forzaba a seguir leyendo aunque muchas partes las lei entre lágrimas porque era consciente de estar leyendo un libro único.

Me gustaron mucho también "la caverna" y "todos los nombres" y, en menor medida "la balsa de piedra". A pesar de que adoro a este hombre reconozco que algunos de sus libros, sobre todo los primeros, no me han gustado tanto.

Con respecto al "ensayo sobre la lucidez" resaltar lo que ya habeis dicho, el final. Una de las cosas que mas me gustaban de esta persona tan "lúcida", aprovechando la coyuntura, es que, a pesar de lo tremendamente claro que tiene cómo es el mundo y el ser humano, al final siempre salvaba a la humanidad a través de la esperanza puesta en los seres individuales. Pues bien, esto desaparece en esta obra, da un tremendo portazo a cualquier posibilidad de sobrevivir al sistema, no queda nada, ni el pobre perro para darnos un atisbo de luz, la verdad es que me dejó hecha polvo.

Os recomiendo, si aún no lo habeis leído su libro de pequeñas memorias, un recorrido sobre su infancia escrito de una manera deliciosa.

Ojala que esta persona excepcional siga viviendo muchos muchos años más con esa mente prodigiosa que le caracteriza.

Un saludo a todos,

Sergio V dijo...

Yo he empezado a leer a Saramago por pura casualidad. Una noche de insomnio decidí agarrar un libro "a ciegas" y fue "El hombre duplicado" que aun a pesar del estilo, me atrapó.

Al terminar, un poco a disguato con esta última página que marca el final y principio de una nuva historia, decidí buscar algo más y tomé "Ensayo sobre la ceguera", he de confesar que soy obsesivo con la limpieza y el orden, así que de inicio la entrada al manicomio empez´ó por ser perturbadora para acabar e una sensación francamente repugnante, me sobrepuse y terminé... Y estoy por empezar "Ensayo sobre la lucidez". Ya a estas alturas siento que entiendo la puntuación y no me pierdo tanto en las características de estilo de Saramago. UN autor para disfrutar, para meditar y para leer y releer.

Elena, me ha gustado mucho tu espacio y creo que lo visitaré regularmente.

benzodiacepinas dijo...

Como a tí, también me gusta mucho saramago, cierto es, que se hace difícil y a veces difícil seguir sus líneas... cuestión de práctica, y de empezar a conoces el autor.

ensayo sobre la lucidez me apasionó, no pude dejar de leerlo desde el principio, igual me ocurrió con ensayo sobre la lucidez, quizás porque entendía, me sentía identificada o pensaba de manera semejante al autor.

ha sido un placer descubrirte :)

benzodiacepinas dijo...

¿necesito un café?


se hace difícil al cuadrado... se hace duro y ensayo sobre la lucidez al cuadrado... ensayo sobre la ceguera

en fin, se me sobre/sub/entiende?

un saludo!!!